Mostrando entradas con la etiqueta internet. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta internet. Mostrar todas las entradas

martes, 7 de agosto de 2007

Segundamano.com y Compraventa.com se fusionan

No sé si la gente está muy familiarizada o no con estos portales de compra-venta de bienes. Yo he estado mirando pisos por internet últimamente y utilizaba ambos. Y me dí cuenta de lo que al parecer se han dado cuenta los del grupo Anuntis (Segundamano): el portal de Segundamano era más "grande" y más "famoso", pero el de Compraventa iba creciendo y, pese a ser extremadamente sencillo y hasta rudimentario, su uso era mucho más fácil y ágil. Compraventa era mejor que Segundamano.

Total, que Anuntis compró Compraventa.com por 10 millones de euros. Y ahora la web se llama Segundamano (www.segundamano.com) pero mantiene completamente la estética de Compraventa.com.

En fin, me parece curioso (y genial) que lo extremadamente simple haya vencido a lo sofisticado y, en definitiva, poco práctico. Aunque esto haya supuesto la desaparición de un "competidor" más en los portales de compra-venta de bienes.

lunes, 7 de mayo de 2007

Para qué están hechas las leyes

Al mundo se le olvidan para qué están hechas las leyes. Es comprensible, aunque no admisible en un estado de derecho. Es el caso del tema de la "piratería", los derechos de autor, la SGAE, los cánones que se cobran por dispositivos electrónicos (MP3's, grabadoras de CD's, ...) o soportes magnéticos de almacenamiento (DVD's, CD's, ...).

Hace un tiempo, alguien pensó en los derechos de autor. Y se hizo una ley para salvaguardarlos. Se establecieron unas normas para que las obras (de cualquier tipo) de un autor no fueran explotadas (económicamente) sin su consentimiento. Así los autores podían estar más o menos tranquilos y confiados de que nadie les robara sus creaciones y podían llegar a vivir de eso, de ser artistas.

Más o menos a la vez, la industria discográfica seguía su marcha. La ley afectaba a la industria obligando a que cualquiera que vendiese discos pagase los derechos correspondientes al autor de la obra. Para las discográficas estaba bien, porque ellas pagaban algo al autor que no era excesivo, y la ley prohibía la "piratería", es decir, que un tercero copiase la obra y la vendiese por su cuenta sin pagar los derechos correspondientes.

Ahora bien, la ley permitía hacer "copias privadas", es decir, que alguien copiase una obra y se la diera a otra persona. Entonces, legalmente, yo podría coger, por ejemplo, un casette virgen, grabar un disco en él y dárselo a un amigo. Todo bien, todo legal. Además, el impacto que esto tenía sobre la industria discográfica era leve, ya que copiar llevaba tiempo, el alcance de las copias era limitado (conocidos, o conocidos de conocidos) y además yo creo que siempre gustaba tener los originales.

Luego llegó internet. Y llegó el P2P. El P2P (Peer To Peer) es el envío de ficheros (o partes de ficheros) entre dos ordenadores conectados a internet: uno envía el fichero y el otro lo recibe. Y la gente lo utilizó (y lo utiliza, programas como eMule y BitTorrent se basan en este sistema) para intercambiar música y otras cosas. Esto era (y sigue siendo) legal. Al fin y al cabo, lo único que se hace es una copia privada. Un particular tiene una obra y se da a otro particular. Sin ánimo de lucro. Sin cobrar nada. Sin vulnerar los derechos de autor.

Entonces el impacto sobre las discográficas cambió. Ahora el alcance de la copia privada no era tan limitado como "conocidos de conocidos", sino que era absolutamente ilimitado. Y los ciudadanos de a pié nos dimos cuenta de que eso era el paraíso. De que podíamos tener toda la música que desearamos sin necesidad de arruinarnos, y una nueva era empezó (pensadlo bien, hace 10 años nuestro "espectro musical" se reducía a la música que ponían en la radio; ahora tenemos toda la música del mundo a tan sólo un click de ratón).

Y, en fin, la industria discográfica se cabreó bastante. Normal: se les había acabado el chollo. Pero, y aquí viene lo importante: la transferencia P2P no vulnera los derechos del artista, no perjudica al artista, no interfiere con los intereses del artista. Sólo interfiere con los intereses de la industria discográfica. Y, no nos olvidemos, la industria discográfica es sólo una industria. ¿Interfiere internet con las escuelas de arte o música? ¿Interfiere internet con el arte? ¿Interfiere internet con la cultura? Al revés, ahora hay un mayor acceso a la cultura, una increíble diversidad y riqueza cultural gracias a internet. Internet lo potencia todo... Salvo los beneficios de la industria discográfica, claro.

La industria discográfica es sólo industria, lo dicho. Y una industria bastante elititsta, por cierto. ¿Cuántos grupos, intérpretes o artistas viven gracias a las discográficas en toda España? ¿100? ¿200? Creo que igual me he pasado. Los n-mil artistas (musicales) restantes de nuestro país no saben (ni sabrán) nada de qué es vivir de las discográficas.

El resto lo conocemos todos: campañas contra la "piratería en internet" (¿cómo? ¿no hemos dicho antes que la piratería era vender música copiada sin pagar los derechos de autor correspondientes?), contra las "descargas ilegales", campañas para salvar la música (o sea, para "salvar" las millonarias ganancias de los 100 ó 200 "artistas", el 0,00025% de la población de España, que viven de vender discos), cobro de cánones por CD's, DVD's, grabadoras, reproductores MP3's, y un largo etcétera.

Lo siento por los que apostaran por el negocio de vender discos, de verdad. Son bonitos y coleccionables, y un concepto muy romántico. Pero se les ha acabado el super-chollo. Igual que se les acabó el chollo a los fabricantes de cámaras fotográficas cuando aparecieron las cámaras digitales.

A veces se nos olvida para qué son las leyes. Las leyes de derechos de autor están para defender las obras de los autores. No están para defender los beneficios de las empresas que comercian con dichas obras.

Nos están timando. Y el gobierno apoya el timo con sus leyes. Y no podemos hacer nada.

jueves, 18 de enero de 2007

Las "carreteruchas" de la información

Aunque las empresas proveedoras de servicios de comunicaciones dan cobertura a la mayor parte de la población, no es así con el territorio. Los núcleos de población aislados o dispersos ya no sólo lo están físicamente, sino además tecnológicamente.


Con la aparición de las nuevas tecnologías de comunicación (telefonía móvil, internet, ...) se abrió la posibilidad de una globalización territorial a nivel local. Consiguiendo que toda la población estuviera conectada comunicada mediante estas tecnologías, la información estaría al alcance de todos y se eliminarían, en lo que a acceso a la información se refiere, las barreras físicas existentes (inaccesibilidad del terreno, carreteras, distancias, ...).

Sin embargo, esto no ha sido así. Los núcleos de población más aislados han quedado fuera de esta "sociedad de la información" que internet y las nuevas tecnologías han creado. Tal vez se ha atendido a la "población conectada" y no al "territorio conectado", Pero la gestión de la implantación de las nuevas tecnologías ha creado desigualdades, y lo que era la oportunidad de favorecer el desarrollo de las regiones más alejadas de las grandes urbes sólo ha frenado críticamente el desarrollo de estos núcleos.

Aragón, probablemente una de las regiones con más desequilibro demográfico del estado (en Zaragoza capital vive más de la mitad de la población de Aragón y, contando el área metropolitana, más de las dos terceras partes), ha quedado especialmente atrás en este sentido.

En los últimos años la cobertura de teléfono móvil ha alcanzado niveles aceptables, probablemente más por la necesidad de ella que tiene el turismo en Aragón que por sus habitantes, pero ha tardado demasiado tiempo. Sin embargo el estado del acceso a internet es mucho peor.

En las zonas rurales Telefónica sustituyó las líneas existentes por el sistema TRAC (Telefonía Rural por Acceso Celular) poco antes de que los proveedores de internet aparecieran. La pésima calidad de estas líneas telefónicas, aunque es suficiente para la conversación, no lo es para la transmisión de datos, lo que ha impedido desde siempre la conexión a internet vía telefónica y ahora impide la conexión por ADSL o cable.


Cobertura de banda ancha en Aragón: las áreas
de color rojo indican la ausencia de cobertura

Una alternativa interesante para el medio rural es la utilización de conexiones vía satélite, pero requieren el uso de línea telefónica convencional, por lo que no es aplicable en los núcleos de población que sólo disponen de telefonía TRAC. A parte de la incomodidad que supone ocupar la línea telefónica contínuamente.

Internet no entiende de ciudades o pueblos, casi no entiende ni de países. Internet es un ente único en el que las diferencias y las barreras no existen. La mayor herramienta de integración social cultural y económica que existe se está convirtiendo, a su vez y debido a la falta de medios de las zonas rurales, en el mayor diferenciador entre el medio rural y el medio urbano.

Ahora parece que poco a poco se van modernizando las infraestructuras de telecomunicaciones para dar soporte a más territorio, pero queda mucho por hacer y aún tardaremos bastantes años (esperemos que no sean décadas) en que una cantidad aceptable del territorio aragonés tenga acceso a las "autopistas de la información".

De momento, tenemos que conformarnos con nuestras "carreteruchas".


Enlaces interesantes: