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miércoles, 13 de febrero de 2008

La música y Kila


De entre las cosas buenas de la vida, la música de Kila es algo a tener en cuenta.

¿Qué es Kila? Kila es un grupo irlandés, que podría clasificarse como grupo de música tradicional irlandesa. Pero la verdad es que es de todo menos tradicional.

Hace unos años me aficioné a la música irlandesa, o música celta, o como se quiera llamar. Es un descubrimiento interesante. Pero cuando te lo sabes todo de memoria puede resultarte un poco aburrida. Al fin y al cabo el repertorio es limitado, las melodías se repiten, las variaciones o innovaciones son escasas... Y hay un amplio abanico de grupos que hagan esa música, un puñado de grupos que tienen el don de hacer de ella algo admirable, y poquitos que todavía puedan sorprenderte.

Y Kila es uno de esos que sabe sorprender. Innovan, mantienen, mezclan, rompen, conservan, aceleran, suavizan... Todo. Y lo hacen bien. El resultado es redondo. Y estimulante.

Son un grupo de músicos excepcionales y genios que saben transmitir lo que quieren. Porque la música es lo que ella transmite. No basta con ser buen intérprete. No basta con que tu música sea complicada o sofisticada. Si no transmite, no vale nada.

Kila además han conseguido escapar de sí mismos, se han reinventado y vuelto a inventar hasta llegar a tener su propio estilo inclasificable. Simplemente hacen MÚSICA, con mayúsculas, en estado puro.

Pero en fin, esto es sólo una opinión personal.

martes, 12 de febrero de 2008

La importancia de tener amigos


En este mundo, quien no tiene amigos, no tiene nada. Y quien dice amigos dice contactos.

Hace poco Distrito 14 dió un concierto (muy anunciado, por cierto) en el que celebraba sus 25 años de carrera y al que asistían célebres amistades para acompañarles en el escenario, como Enrique Bunbury.

Y yo no sé quienes son Distrito 14. No conozco nada suyo. Y, desde mi punto de vista, dudo que hayan hecho algo que merzca la pena. Si lo hubieran hecho, los conocería.

Pero claro, tienen amigos, digo yo. Tendrán sus contactos. Estarán en "el mundillo". Y habrán conseguido organizar el concierto (o que se lo organicen), que lo anuncie Aragón TV, y que parezca que es algo "que no nos podemos perder". "Oh, sí, Distrito 14, 25 años, son unos veteranos, se merecen un concierto de despedida, un homenaje, vamos a verlos".

Pues no. Seguro que hay muchísimos grupos que podrían hacer lo mismo y que se lo merecen más. Pero claro, esos otros grupos no tienen amigos. Ah, se siente.

lunes, 7 de mayo de 2007

Para qué están hechas las leyes

Al mundo se le olvidan para qué están hechas las leyes. Es comprensible, aunque no admisible en un estado de derecho. Es el caso del tema de la "piratería", los derechos de autor, la SGAE, los cánones que se cobran por dispositivos electrónicos (MP3's, grabadoras de CD's, ...) o soportes magnéticos de almacenamiento (DVD's, CD's, ...).

Hace un tiempo, alguien pensó en los derechos de autor. Y se hizo una ley para salvaguardarlos. Se establecieron unas normas para que las obras (de cualquier tipo) de un autor no fueran explotadas (económicamente) sin su consentimiento. Así los autores podían estar más o menos tranquilos y confiados de que nadie les robara sus creaciones y podían llegar a vivir de eso, de ser artistas.

Más o menos a la vez, la industria discográfica seguía su marcha. La ley afectaba a la industria obligando a que cualquiera que vendiese discos pagase los derechos correspondientes al autor de la obra. Para las discográficas estaba bien, porque ellas pagaban algo al autor que no era excesivo, y la ley prohibía la "piratería", es decir, que un tercero copiase la obra y la vendiese por su cuenta sin pagar los derechos correspondientes.

Ahora bien, la ley permitía hacer "copias privadas", es decir, que alguien copiase una obra y se la diera a otra persona. Entonces, legalmente, yo podría coger, por ejemplo, un casette virgen, grabar un disco en él y dárselo a un amigo. Todo bien, todo legal. Además, el impacto que esto tenía sobre la industria discográfica era leve, ya que copiar llevaba tiempo, el alcance de las copias era limitado (conocidos, o conocidos de conocidos) y además yo creo que siempre gustaba tener los originales.

Luego llegó internet. Y llegó el P2P. El P2P (Peer To Peer) es el envío de ficheros (o partes de ficheros) entre dos ordenadores conectados a internet: uno envía el fichero y el otro lo recibe. Y la gente lo utilizó (y lo utiliza, programas como eMule y BitTorrent se basan en este sistema) para intercambiar música y otras cosas. Esto era (y sigue siendo) legal. Al fin y al cabo, lo único que se hace es una copia privada. Un particular tiene una obra y se da a otro particular. Sin ánimo de lucro. Sin cobrar nada. Sin vulnerar los derechos de autor.

Entonces el impacto sobre las discográficas cambió. Ahora el alcance de la copia privada no era tan limitado como "conocidos de conocidos", sino que era absolutamente ilimitado. Y los ciudadanos de a pié nos dimos cuenta de que eso era el paraíso. De que podíamos tener toda la música que desearamos sin necesidad de arruinarnos, y una nueva era empezó (pensadlo bien, hace 10 años nuestro "espectro musical" se reducía a la música que ponían en la radio; ahora tenemos toda la música del mundo a tan sólo un click de ratón).

Y, en fin, la industria discográfica se cabreó bastante. Normal: se les había acabado el chollo. Pero, y aquí viene lo importante: la transferencia P2P no vulnera los derechos del artista, no perjudica al artista, no interfiere con los intereses del artista. Sólo interfiere con los intereses de la industria discográfica. Y, no nos olvidemos, la industria discográfica es sólo una industria. ¿Interfiere internet con las escuelas de arte o música? ¿Interfiere internet con el arte? ¿Interfiere internet con la cultura? Al revés, ahora hay un mayor acceso a la cultura, una increíble diversidad y riqueza cultural gracias a internet. Internet lo potencia todo... Salvo los beneficios de la industria discográfica, claro.

La industria discográfica es sólo industria, lo dicho. Y una industria bastante elititsta, por cierto. ¿Cuántos grupos, intérpretes o artistas viven gracias a las discográficas en toda España? ¿100? ¿200? Creo que igual me he pasado. Los n-mil artistas (musicales) restantes de nuestro país no saben (ni sabrán) nada de qué es vivir de las discográficas.

El resto lo conocemos todos: campañas contra la "piratería en internet" (¿cómo? ¿no hemos dicho antes que la piratería era vender música copiada sin pagar los derechos de autor correspondientes?), contra las "descargas ilegales", campañas para salvar la música (o sea, para "salvar" las millonarias ganancias de los 100 ó 200 "artistas", el 0,00025% de la población de España, que viven de vender discos), cobro de cánones por CD's, DVD's, grabadoras, reproductores MP3's, y un largo etcétera.

Lo siento por los que apostaran por el negocio de vender discos, de verdad. Son bonitos y coleccionables, y un concepto muy romántico. Pero se les ha acabado el super-chollo. Igual que se les acabó el chollo a los fabricantes de cámaras fotográficas cuando aparecieron las cámaras digitales.

A veces se nos olvida para qué son las leyes. Las leyes de derechos de autor están para defender las obras de los autores. No están para defender los beneficios de las empresas que comercian con dichas obras.

Nos están timando. Y el gobierno apoya el timo con sus leyes. Y no podemos hacer nada.

jueves, 26 de abril de 2007

Escuela de música... ¿Para todos?

El 2 de mayo se abre el plazo de preinscripción para la Escuela Municipal de Música y Danza de Zaragoza. Y, viendo la hoja de preinscripción, me doy cuenta de que hay varias enseñanzas para las que no hay plaza en primero.

¿Cómo es posible? No me lo explico, la verdad. ¿Qué significa esto? ¿Que todos los alumnos de primero repiten curso? No me lo creo. ¿Tal vez sea falta de medios? ¿No hay profesores suficientes y se quita el primer curso porque los profesores están ocupados dando clase al resto de cursos? ¿O es que realmente todo el mundo repite curso (porque, por ejemplo, los matriculados son niños cuyos padres insisten en que aprendan y, al estar obligados, ellos pasan de todo y repiten eternamente)? Entonces habría que hacer ciertas normas para evitar esto, ¿no?

En cualquier caso, es inconcebible que una escuela pública de música tenga CERO plazas para: "Canto de jota", "Guitarra folclore", "Guitarra", "Saxofón", "Viola", y "Violín". Si no hay plazas... ¿Para qué están? Para violín, por ejemplo, no hay plazas en primer curso este año ni tampoco el año pasado. Y creo que el violín es un instrumento "de interés general", o sea, que es bastante habitual que la gente aprenda a tocarlo.

Yo he sido alumno de la escuela, y es algo que merece la pena. Creo que lo mínimo es que todo el mundo tenga la posibilidad preinscribirse en el instrumento que quiera. Luego, claro está, no hay plazas para todos y hay que hacer sorteos y esas cosas. Pero eso ya entra dentro de lo normal.

Todo tendrá una explicación, pero la situación resulta frustrante para cualquier persona que confíe esta escuela de música para comenzar a aprender algo.

martes, 24 de abril de 2007

Ley de lenguas: la historia interminable

Chesús Bernal (ostras, qué "chuntero" está esto hoy) explica claramente el deliberado aplazamiento de la ley de lenguas por parte del ejecutivo aragonés.

Marcelino Iglesias dice que la ley saldrá adelante en la siguiente legislatura. Él mismo aseguró al principio de la lesgilatura aún vigente que se llevaría a cabo durante la misma.

Lamentable es el hecho de no haber aprovechado la revisión del estatuto para fijar este tema que lleva coleando desde la creación de Aragón como comunidad autónoma. Pero más lamentable es que Marcelino Iglesias ponga como excusa el estatuto catalán para no haber hecho nada durante esta legistlatura.

Joder, CHA tiene razón y yo también: con el estatuto hemos perdido una oportunidad histórica (y no sólo con la ley de lenguas).

lunes, 2 de abril de 2007

Qué será de "Héroes"

No me refiero a la "molona" serie de TV que Aragón TV amablemente ofrece los domingos a la hora de la cena. Me refiero a nuestros Héroes, los del Silencio. Se unen de nuevo, hacen una gira, dos conciertos en Zaragoza... La cosa, aparentemente, promete.

Pero mucha gente tiene sus dudas. ¿Aguantarán? Por algo se separarían... Lo cierto es que Enrique Bunbury ha evolucionado bastante durante sus años en solitario hacia algo... ¿Muy raro? La verdad es que no recuerdo cómo era cuando estaba con Héroes (la verdad es que me gustan más ahora que antes).

Pero la actitud de Bunbury en entrevistas y actos públicos parece no tener mucho que ver con el tipo de banda que eran héroes. Por no decir que él mismo da una imagen de estar algo cascado (física y moralmente).

Bunbury, recogiendo la semana pasada un premio
al "mejor álbum de música alternativa"

Aun así, supongo que la pasión teatral de Bunbury hará que le parezca divertido volver a disfrazarse de "rockero" o, mejor dicho, de él mismo como líder de Héroes, algo que trasciende al mero rock o como se le quiera llamar. Esperemos que su propia ansia transgresora sea lo que haga que la re-unión aguante, y que no se haga pedazos antes de empezar.

Segundas partes nunca fueron buenas, pero esperemos que ésta sea, cuando menos, estable, emocionante y potente. Porque, en mayor o menor medida, todos sentimos cariño hacia Héroes o hacia Bunbury... La tierra nos tira. Les deseo lo mejor.

viernes, 16 de marzo de 2007

Risto Mejide, en ADN

Ódialo, adóralo, pasa de él, míralo con curiosidad, estúdialo, critícalo, dale una oportunidad, o no le des ninguna. Haz lo que quieras. Pero, por si te interesa, Risto Mejide escribirá periódicamente en ADN. Hoy a publicado su primer escrito en su... ¿columna? "After Share": "Nos mienten".

Yo, personalmente, le echaría un ojo.

(Por cierto, a ver si los de los periódicos se espabilan y hacen que uno pueda subscribirse a las columnas de autores particulares mediante RSS o Atom)